“Tenemos que mover la cosecha rápidamente para favorecer un secado más rápido, y eso implica disponer de suficiente capacidad para cubrir el terreno sin conducir a demasiada velocidad”, explica Jasper Gutteridge. “Por eso hemos incorporado ahora a la flota un henificador remolcado Kverneland 85156 C de 15 m, para poder cubrir una gran superficie en cada pasada”.
En sus 830 acres, la empresa produce alrededor de 30.000 pacas pequeñas y otras 9.000 pacas cuadradas grandes de diversos tamaños y longitudes. Jasper considera que, en los últimos diez años de actividad, las condiciones meteorológicas se han vuelto mucho menos estables y mucho más impredecibles a lo largo de la costa jurásica, lo que a su vez puede causar estragos en sus técnicas de henificación.
“Ahora es muy fácil producir forraje de mala calidad, pero resulta todo un reto producirlo de alta calidad y de primera”, afirma. “Por eso hemos tenido que replantearnos qué hacemos y cómo lo hacemos”.
Equipada con 14 rotores y con un impresionante ancho de trabajo de 15,6 m, el henificador remolcado Pro Line 85156C ha hecho posible ese cambio de enfoque. Suministrada por C&O Tractors, es uno de los dos henificadores que utiliza Ridge Farm Fodder. La segunda máquina es un modelo Kverneland Pro Line 8590 de ocho rotores y 9 m.
“Hemos sustituido una máquina más pequeña, de seis rotores y 7,6 m de ancho, por el nuevo modelo remolcado, lo que nos ha permitido aumentar nuestro ancho de trabajo total de 16 m a unos generosos 25 m de capacidad de volteo”, afirma. “Y para nosotros ha supuesto un cambio radical”.
“Ahora tardamos mucho menos en cubrir la superficie, así que hemos recortado los salarios y reducido nuestra factura de gasóleo sin dejar de producir heno y ensilado de alta calidad”.
Aún hay margen para mejorar la eficiencia, ya que Jasper todavía no ha invertido en GPS.
“Hacemos solapamientos, lo cual es mejor que dejar parte del cultivo sin recoger: hay que moverlo todo, y a veces más de una vez”, explica Jasper. “Y habría comprado una segunda máquina de 15 m, pero tenemos algunos campos de formas irregulares y complicadas, en los que el Kverneland Pro Line 8590 de ocho rotores demuestra todo su potencial”.
“Es muy ventajoso utilizar también la máquina más pequeña para mover el cultivo en las cabeceras y, así, mantener la máquina remolcada, más ancha, desplazándose en línea recta de arriba abajo. Podemos escardar más de 30 acres en una hora sin prisas”.