“Siempre hemos sido fieles a Kverneland”, afirma Tom. “Ya habíamos utilizado sus sembradoras anteriormente: son sencillas, sólidas y funcionan muy bien. Por eso nos decidimos por la sembradora Kverneland Saterra de 3 m. Y tengo que decir que ha funcionado muy bien”.
La Kverneland Saterra es una sembradora neumática integrada sobre grada rotativa, disponible en anchos de trabajo de 3,0 m y 4,0 m, diseñada para combinarse con gradas rotativas como la que utilizan los Barron que corresponde al modelo S-series. Se trata de un diseño sencillo y robusto que combina la preparación del lecho de siembra y la siembra en una sola pasada, ideal para explotaciones agrícolas de tamaño medio o contratistas que trabajan con plazos de tiempo para la siembra ajustados.
Thomas recibió su sembradora Kverneland Saterra en marzo de 2025, justo a tiempo para la siembra de primavera. “La pusimos a trabajar inmediatamente. Tenemos un terreno bastante pesado, con mucha pizarra y algo de tierra arcillosa, pero se adaptó muy bien. La grada rotativa hizo un gran trabajo del lecho de siembra y la Saterra le siguió los pasos. Sin atascos, sin problemas”.
Añadió que la sembradora Kverneland Saterra se utiliza junto con su fiable sembradora Kverneland s-drill, con la que siembran alrededor de 600 acres (+/- 243 ha) al año, una combinación de dos máquinas que les permite trabajar de forma eficiente en plazos de siembra ajustados.
Kverneland Saterra Sembrando alubias en Ballyhale, condado de Kilkenny
Fácil de usar sin renunciar a nada
Para Tom, lo más destacable ha sido la facilidad de uso de la máquina. “Hasta ahora la han utilizado cuatro operarios diferentes y es fácil de manejar. Una vez que alguien te enseña cómo funciona, es muy sencillo. Todo es visible y accesible. No se pierde tiempo intentando averiguar ajustes complicados”.
A ello contribuye el diseño inteligente y compacto de la sembradora Kverneland y sus controles fáciles de usar. La Saterra está equipada con un sistema de dosificación mecánico de eficacia probada, que puede sembrar con precisión desde 2 kg/ha hasta 380 kg/ha, lo que la hace adecuada para una amplia gama de cultivos.
“Es tan preciso como se puede pedir”, afirma Tom. “La calibración es muy sencilla y la dosificación funciona a la perfección. No se le puede poner ninguna pega”.
El dosificador se acciona mecánicamente mediante una rueda de púas al suelo, que también incluye un sistema de frenado para evitar la sobredosificación cuando se levanta la sembradora en las cabeceras, un detalle que Tom aprecia.
Ajustes hidráulicos sobre la marcha
La Kverneland Saterra también ofrece ajuste hidráulico de la profundidad y de la presión de la barra de siembra desde la cabina, otra característica que, según Thomas, ahorra un tiempo valioso y aumenta la precisión.
“Se puede cambiar la profundidad sobre la marcha para diferentes cultivos: cebada, alubias, lo que sea que se esté sembrando. Se puede ajustar la profundidad y la presión mediante el sistema hidráulico, por lo que no hay que bajarse para realizar cambios manuales. Eso lo hace rápido y preciso, es una gran ventaja”.
La máquina está equipada con Discos de siembra CX-II, que ofrecen una colocación precisa de las semillas a la profundidad de siembra deseada constante, y que puede ser de hasta 6 cm. Thomas utiliza la sembradora Kverneland Saterra 1030 con las hileras situadas a 12,5 cm de separación, ideal para cultivos de cereales, y afirma que el establecimiento de los cultivos esta primavera ha sido excelente.
“El desarrollo vegetal es homogéneo, realmente se puede apreciar la ventaja de una colocación adecuada de las semillas. Es muy consistente”.
El sistema CX-II incluye un disco de acero de 325 mm de diámetro que trabaja con un ángulo muy estrecho de 5,4°, lo que reduce el movimiento de tierra y con ello la potencia necesaria y permite una profundidad constante en todo el campo. Cada disco CX-II puede beneficiarse de hasta 50 kg de presión, y el diseño elimina la necesidad de costosos rascadores de barro independientes.
"Las ruedas traseras de consolidación son otra cosa que me gusta”, añade Thomas. “Proporcionan un excelente contacto entre la semilla y el suelo, y se pueden ajustar en tres posiciones: fijas, flotantes o elevadas, dependiendo de las condiciones. Son flexibles”.
Diseñada para las condiciones irlandesas
Al trabajar en los pesados suelos irlandeses, los Barron siempre han valorado la simplicidad y la durabilidad. “No buscamos artilugios”, dice Thomas. “Queremos algo que sea resistente y que haga su trabajo. Eso es lo que es esta sembradora”.
La estructura compacta y el centro de gravedad cercano al tractor también reducen los requisitos de elevación del tripuntal, lo que facilita el trabajo en condiciones difíciles sin causar compactación ni sobrecargar el tractor.
“Todo el conjunto es muy manejable”, explica Tom. “No es una máquina grande y difícil de manejar. Es muy sencilla”.
Asistencia local de Hegartys
La sembradora la comercializó y entregó el distribuidor: Hegarty's en el condado de Kilkenny, con la ayuda para la configuración tanto del distribuidor como del equipo irlandés de Kverneland.
“La compramos en Hegarty's y fue un placer tratar con ellos”, afirma Tom. “Matthew, de Kverneland, también vino a ayudarnos el primer día, aunque no había mucho que hacer. Es casi como enganchar, conectar y a trabajar, pero sigue siendo bueno tener a alguien ahí por si lo necesitas”.
Después de haber utilizado equipos Kverneland durante años, incluidas sembradoras anteriores, los Barron afirman que fue su fiabilidad a largo plazo y su simplicidad lo que les facilitó la decisión. “Antes teníamos la antigua Kverneland. Nunca nos dio ningún problema, y esta es aún mejor”.
Conclusión:
¿Recomendaría Tom la sembradora Kverneland Saterra a otros agricultores?
“Sin duda. La recomiendo encarecidamente”, afirma. “Es sencilla, precisa y cumple con su función. Eso es lo que realmente se busca, ¿no?”.