Subsolador Kverneland Flatliner

Máxima penetración – mínima alteración

Los beneficios de un descompactado en profundidad no se deben desestimar; especialmente en otoños lluviosos.

El desarrollo radicular sano es esencial para conseguir mayores rendimientos de cosecha. Cualquier capa compactada o asfixiante en profundidad puede disminuir el potencial desarrollo radicular y con ello la cosecha. El subsolador Kverneland Flatliner con chasis en V es la solución más acertada.

El Flatliner consigue una excelente rotura de las posibles capas duras e impermeables en profundidad con la mínima alteración de la superficie en todo su ancho de trabajo. La profundidad de trabajo es entre 30 y 50cm.  Los brazos están sujetos al chasis mediante bridas lo que facilita la posibilidad de ajustar la separación entre brazos. 

Ventajas:

  • Máxima apertura vertical del suelo
  • Mínima alteración de la superficie
  • Reducido desgaste
  • Reducido consumo de potencia
Modelo Flatliner 300 Flatliner 350
Labor (m) 2.61 3.15
Chasis (mm) 150 x 150 x 10 150 x 150 x 10
Nº de brazos 3 or 5 5
Separación entre brazos (cm) 87 / 57 63
Potencia media necesaria (cv) 130 - 150 140 - 200
Potencia máxima (cv) 250 250
Peso (kg) 1,700 2,150

Flatliner - Brazos

Brazos “Pro-lift”

Consiguen un excelente aireado del suelo con mínimo efecto de desgaste sobre el brazo.  Los equipos Kverneland DTX permiten la elección de dos modelos de brazos: fusible o hidráulico.  Los modelos con seguridad hidráulica, permiten el ajuste de la presión de trabajo en la punta entre 1.700kg y 2.925kg; apto para terrenos muy compactados.

Mínima alteración del suelo (LD)

LD, siglas en inglés de “Low Disturbance”, es la forma de identificar los brazos que consiguen romper el suelo por la parte profunda sin afectar la superficie. El suelo fluye por encima de la reja. La punta está protegida con pletinas de carburo de tungsteno que alargan su vida útil. 

Flatliner - Rodillo doble disco “DD”

La gestión eficiente de la consolidación del suelo después del laboreo y antes de la siembra es una de las claves de las explotaciones modernas preocupadas por su rentabilidad pero también por la sostenibilidad de sus suelos. 

El doble rodillo de 60mm de diámetro DD, consigue un excelente efecto de consolidación sin causar compactación profunda.  Deja un terreno con la superficie ondulada (corrugada) que permite la percolación de la lluvia y evita el la aparición de costras de suelo que dificultan la germinación. 

El rodillo está sujeto a ambos lados por cojinetes de alta resistencia y sellados, sin engrase.

Fabricado en el acero de mayor calidad de CromoBoro, los aros disponen de un perfil afilado que rompe terrones de forma eficiente al mismo tiempo que apoya el 80% de su superficie consolidando la capa superficial del suelo.

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